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Con sus casi 2.000 metros de altura, el Pico de las Nieves es un mirador excepcional de Gran Canaria. La cumbre más alta de la provincia d...


Vistas desde el mirador del Pico de las Nieves

Con sus casi 2.000 metros de altura, el Pico de las Nieves es un mirador excepcional de Gran Canaria. La cumbre más alta de la provincia de Las Palmas se encuentra en el corazón de esta isla canaria, al que se puede llegar por diversas arterias que permiten hacer paradas en algunos de sus hitos.

Ocupado por instalaciones militares, el Pico de las Nieves (1.949 m) es accesible en coche hasta su base, así que la mejor opción es organizar una ruta para conocer el centro de la isla.




Si te alojas, como nosotros lo hicimos, en Las Palmas, puedes comenzar la ruta hacia el sur por la carretera de la costa (GC1) hasta el desvío al municipio de Ingenio (GC120). Conforme vas ascendiendo, encontrarás varios miradores a este conjunto de espacios naturales protegidos bajo diferentes denominaciones (Monumento Natural, Reserva Natural Especial, Paisaje Protegido...). Barrancos, riscos o degolladas (término canario para las depresiones del terreno entre elevaciones) justifican esta protección.

En algunas de estas paradas, descubrirás también múltiples senderos que dirigen, por ejemplo, a aljibes de más de dos siglos de antigüedad que han sido restaurados en los últimos años por el Club de Caza de Medianías de Ingenio, con el apoyo del Ayuntamiento de Gran Canaria y el Gobierno del archipiélago; el proceso reciente de llenado de estos aljibes ha respondido al objetivo de recuperar tradiciones, así como de beneficiar a la fauna y la flora de la zona.

La siguiente parada es el la Caldera de los Marteles, donde se observa el hundimiento de la superficie provocado, según los expertos, por la erupción volcánica de la masa que forman rocas fundidas en el interior de la tierra. Así se creó una depresión de unos 80 metros de profundidad y 550 m de diámetro.


Caldera de los Marteles

De camino al Pico de las Nieves (GC-134), te recomiendo parar de forma que puedas descubrir el motivo por el que se llamó así a la cumbre más alta de la provincia de Las Palmas. El nombre completo es el Pico de los pozos de la nieve, debido a la existencia en los alrededores de neveros, unos pozos que mandó realizar la Iglesia en el siglo XVII para almacenar la nieve caída en invierno y transportarla después a la capital de la isla. Están bien señalizados.


El primero de estos pozos es el Pozo Grande, que data de 1694. Carecía de techo, por lo que se tapaba con arbustos, según el investigador canario Salvador Miranda Calderín, que lo encontró en el año 2000 después de permanecer mucho tiempo enterrado. Al interior del pozo, que estaba cubierto de madera, se accedía gracias a unos peldaños de piedra, primero, y de madera, después.

Pozo Grande

A escasos metros se halla otro pozo restaurado, el Pozo de los Canónigos que, a diferencia del anterior, tenía techo. Fechado en 1699, sus paredes se blanquearon con cal y, en el fondo, se colocó un entarimado de madera sobre el que se apretaba la nieve.


Pozo de los Canónigos

De nuevo en la carretera, llegarás hasta el Mirador del Pico de las Nieves, desde donde podrás ver símbolos de la isla de Gran Canaria, como los Roques Nublo y Bentayga.

Es el momento de volver al coche para acercarse hasta el Roque Nublo. No son más que unos 15 minutos hasta el aparcamiento de la Degollada de la Goleta. Aquí comienzan varios senderos, entre ellos, el que lleva hasta el Roque Nublo (1,1 km), una roca basáltica de entre 70 y 80 metros de altura y con forma de monolito. A su lado, destaca otra roca monolítica, más pequeña, conocida como El Fraile.



Roque Nublo y El Fraile

Después de la caminata, te recomiendo una parada en Tejeda, que presume de ser uno de los pueblos más rurales de Canarias. Razón suficiente para encontrar aquí el Museo Etnográfico, que ofrece un recorrido por la historia de la isla y del municipio.


Tejeda

Casi desde cualquier punto, verás uno más de los símbolos de Gran Canaria: el Roque de Bentayga. Se trata de otra roca volcánica, alrededor de la cual se produjo un importante asentamiento prehispánico.



Tejeda y el Roque de Bentayga

Dos miradores más te esperan antes de terminar la ruta: uno junto al Parador Nacional Cruz de Tejeda y el último, el Mirador Degollada de las Palomas, desde el que contemplar la Caldera de Tejeda.



Vistas desde el Parador de Tejeda

Vistas desde la Degollada de las Palomas: Tejeda, entre los roques Nublo y Bentayga


El  Pic de Costa Cabirolera,  el pico más alto de  Barcelona  (2.582 m), se halla en el  Parque Natural del Cadí-Moixeró,  que tiene una sup...


Pic de Costa Cabirolera, el pico más alto de Barcelona

El Pic de Costa Cabirolera, el pico más alto de Barcelona (2.582 m), se halla en el Parque Natural del Cadí-Moixeró, que tiene una superficie de 41.060 hectáreas y forma parte de tres comarcas: L'Alt Urgell, El Berguedà y La Cerdanya. Creado en 1983, constituye el espacio protegido catalán con el mayor número de hábitats y especies de flora y fauna de interés europeo. 

Desvío al refugio desde la carretera comarcal a Montellà
Nuestra ruta para ascender el Pic de Costa Cabirolera sale prácticamente desde del refugio César August Torras en el Prat d'Aguiló (2.024 m). Para llegar a este punto, debes ir hasta Martinet, un pueblo situado en la carretera N-260 (entre la Seu d'Urgell y Puigcerdà), y seguir la carretera comarcal LV-4055 hacia Montellà. Un par de curvas después de cruzar el río Segre, encontrarás un desvío para el refugio. A unos 15 km, una pequeña plataforma y una cadena marcan el final de la pista; no hay mucho espacio para aparcar, por lo que los coches se dejan a uno y otro lado de la subida.

Inicio de la subida al Pic de Costa Cabirolera

Desde el refugio sigue la senda, bien balizada, que te hará atravesar el prado y una arboleda, el único y breve momento que podrás escapar del sol.


Subida al Pic de Costa Cabirolera

Subirás, después, hasta el Pas dels Gosolans (2.410 m, según varias fuentes consultadas). Hicimos caso a la recomendación de José Martínez Hernández (autor de Los techos de España) y, para no perder altura todavía, seguimos el cordal en dirección hacia Punta Aguda. 

Pas dels Gosolans
Los hitos y las balizas nos guiarán hasta la base del pico, descendiendo, esta vez sí, hasta un valle, primero, y una zona de roca caliza, después. El último esfuerzo consistirá en subir por un canal a la cresta y llegar al techo de Barcelona, donde hay un vértice geodésico y una cruz de hierro con un buzón.

Las vistas de la sierra del Cadí, con el Puig de la Canal Baridana al Oeste y el Pedraforca al Sureste, merecen la ascensión. Como mereció también la pena conocer en esta ocasión a otro montañero que sube los techos de España, el valenciano Carlos Plancha.


Vista de la arista que lleva al techo de Barcelona


En la cima del Pic de Costa Cabirolera


La Mesa de los Tres Reyes, el techo de Navarra, se reparte entre tres antiguos reinos, Navarra, Aragón y Bearne (en Francia), lo que expli...


Vistas desde la Mesa de los Tres Reyes

La Mesa de los Tres Reyes, el techo de Navarra, se reparte entre tres antiguos reinos, Navarra, Aragón y Bearne (en Francia), lo que explica su nombre. Situado en un ramal del Macizo de Larra, en los Pirineos, ascendemos sus 2.444 metros de altura desde el refugio de Linza, en el valle aragonés de Ansó.

Al fondo, el refugio de Linza y su aparcamiento

El refugio de Linza se encuentra a unos 20 kilómetros de Isaba, localidad navarra del valle del Roncal. Del aparcamiento del refugio (1.330 m) sale un camino que sube lentamente hasta el collado de Linza (1.936 m), desde donde se observa por primera vez la Mesa de los Tres Reyes. En este punto, además de esta ruta, se puede elegir la que asciende al Petrechema, un pico de 2.365 metros, mirador privilegiado de las Agujas de Ansabère, monolitos de piedra de unos 300 metros de altura y reto para muchos escaladores.

A la derecha, las Agujas de Ansabère y el Petrechema

El camino a la Mesa desciende, hacia la izquierda, hasta una depresión conocida como la Hoya de La Solana (1.823 m), pasa por una pequeña cabaña que deja a su derecha, y vuelve a subir por unos contrafuertes rocosos hasta un nuevo collado (2.114 m).

Llanearemos después por terreno kárstico y, tras una nueva bajada, volveremos a subir para alcanzar un último collado: el collado de la Mesa (2.305 m) marca el inicio del tramo final, una pronunciada pendiente con piedras sueltas en la que no hay que perder de vista los hitos.


El exigente tramo final hasta la Mesa de los Tres Reyes

En la cima encontraremos una imagen de San Francisco Javier, patrón de Navarra, y una maqueta del castillo de Javier.


En la cima de la Mesa de los Tres Reyes





La culpa la tuvo un mapa expuesto en una pared. Alguien había ido marcando las montañas más altas de cada provincia que había ascendido. Y ...


Proyecto techos de España

La culpa la tuvo un mapa expuesto en una pared. Alguien había ido marcando las montañas más altas de cada provincia que había ascendido. Y pensé que era una idea genial. A la vez que subíamos una montaña y disfrutábamos de un deporte que nos apasiona, podíamos ir descubriendo nuevos lugares. Una excusa como cualquier otra.

Contamos con varias ayudas. La primera, el libro Los techos de España, de José Martínez Hernández (Ediciones Desnivel), en el que encontrarás una completa ficha de cada montaña, con su situación, su punto de partida, el desnivel, el tiempo estimado de ascensión o la dificultad que entraña, así como una buena descripción.

La segunda, la página mendikat.net, en la que, además, dispones de tracks y coordenadas si utilizas GPS y puedes ir anotando tus ascensiones.

Como todo en la vida, lo mejor es contar con varias fuentes y, una vez probadas, elegir la que más te convenza.